sábado, 31 de marzo de 2012

Más allá de Tebas

¡Buenas a todos después de un tiempo de inactividad!
Voy a comentar ligeramente un juego que probamos en el club Runa hace poco.
El juego se desarrolla a principios del siglo XX cuando los arqueólogos europeos se daban de ... por rapiñar los yacimientos arqueológicos de las civilizaciones mediterráneas. Básicamente, nos introducimos en la piel de uno de esos excavadores para intentar obtener el mayor número de puntos a lo largo de dos años. ¿Cómo conseguimos puntos? Obteniendo reliquias en yacimientos arqueológicos, realizando exposiciones con los yacimientos encontrados, dando charlas o siendo el que más conocimiento atesora de uno de los yacimientos (Egipto, Creta,...). Debemos conseguir conocimientos de cada uno de los yacimientos para poder acceder a ellos y excavar en menos tiempo.


Puntos a favor del juego:

  • Capta perfectamente la ambientación del juego y esa carrera enloquecida por obtener las reliquias de los yacimientos.
  • La mecánica de las excavaciones: según tengamos más conocimientos y/o objetos, tardaremos menos y obtendremos un mayor número de objetos a extraer del yacimiento, que no es más (ni menos) que una bolsa que contiene las reliquias del yacimiento, cada una con un valor diferente. En cada bolsa hay más o menos un 50% de reliquias y un 50% de arena, que lógicamente no tiene ningún valor. Se conoce el número de reliquias de cada yacimiento y su valor, con lo que sabremos en cada momento lo que queda en cada yacimiento.
  • Cada acción, lleva un tiempo asociado que se mide en semanas: viajamos por el tablero, obtenemos libros de conocimiento, objetos auxiliares, personal de apoyo, realizamos excavaciones (determinando el tiempo que queremos dedicar a cada una) y hacemos exposiciones. En cada momento juega aquel jugador que menos semanas a consumido. Es bastante divertido medir las acciones que puedes encadenar antes de dar paso a otro jugador, con lo que ajustándolo bien, podemos quitarle a otro jugador un libro delante de sus narices o una exhibición.
  • Es totalmente independiente del idioma, salvo las reglas. Con lo que se puede intentar obtener a muy buen precio en cualquier tienda online de más allá de La Comarca.

Puntos en contra:

  • El azar. Yo creo que el azar sólo se produce en la excavación y como siempre, podemos hacer que la balanza se incline de nuestro lado planificando adecuadamente la obtención de conocimientos y el tiempo de excavaciones.
  • La pérdida de ritmo al final de la partida. En la partida que jugamos (no se si pasará siempre) el final del juego va dando menos puntos a los jugadores, dado que las escavaciones empiezan agotarse. Da la sensación de que según pasa el tiempo, los jugadores tienen menos oportunidades de dar un vuelco a la partida. Por mi parte, creo que hay que saber destinar este tiempo final a las exhibiciones, rentabilizando las reliquias obtenidas.


De los cuatro que jugamos, a uno no le gustó nada, a otros dos sí les gustó pero no fue el juego de su vida (ni del mes) y a mí me dejó buen sabor de boca. Un juego muy familiar, que se explica muy rápido. De hecho, se lo recomendé a un amigo que lo utilizó como regalo con bastante éxito.


Otro juego de excavaciones bastante intersante es el Tikal. Otro día me animo y os lo cuento.
Ahí queda eso.

Ah, y os dejo el resumen del juego en vídeo de Ketty.



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